viernes, 15 de agosto de 2008

Después del Ponche

He estado meses ponchada.
No, no es como estar deprimida para quien se esté imaginando eso. Es mucho peor. Al menos cuando estás depre, te sientes triste por algo y sufres.
Estar ponchada es como estar en el limbo, no tienes fuerza, todo está oscuro y claro, cuando te das cuenta, es que te has pasado meses en un closet, tienes un agujero (que no estaba diseñado) en alguna parte del cuerpo y por ahí se te fue la vida.
Pues no tengo mucho que contar. Y no es que mi vida sea particularmente excitante fuera de la cama, pero al menos podría decirles los chismes que he leído o los programas de la tele, pero después de meses ponchada, no sé nada y casi no entiendo nada del mundo. Hay cosas que tuve que volver a entender.
Lo único que recuerdo es la vulcanizadora, el calor, y las manos gruesas y manchadas del hombre que atendía el lugar, que me apretaban con morbo después de inflarme.
Estos son las desgracias de ser una muñeca inflable.

martes, 24 de junio de 2008

Querido Diario:
No te he escrito porque no he tenido cabeza para nada.
Fíjate que haciendo un poco de cultura en un salón de belleza, me tope con una publicación increíble.
No puedo creer que conozcan a las mujeres tan bien.
Son escritos serios y profundos y no siempre entiendo todo, pero me han servido para entender las relaciones entre los hombres y las mujeres que ¡ay qué complicadas son!
La revista se llama Vanidades.
Y sin que me cachara la señorita de la estética, he salido corriendo con la revista bajo el brazo como si fuera lo más normal del mundo.
Me han volteado a ver varias personas cuando me pongo a leerla en el parque, yo creo que piensan que no es lectura fácil para hacerla en un lugar público. No importa que piensen que soy introvertida y hasta intelectual. Yo me siento feliz.
Luego te cuento algunas cosas que me han dejado pensando...

martes, 22 de abril de 2008

Cómo me gustan los viernes

Querido Diario:
Ya sé que piensas que a mí todo me gusta. Y no.
También soy exigente... a veces.
Pero sí, los viernes me gustan mucho porque la gente sonríe más que los lunes y mucho más que los miércoles.
También porque los viernes son picosos, las personas tienen ánimo de fiesta, de ver amigos, se vuelven más atrevidos, como si el fin de semana los escondiera de todas sus locuras.
En fin.
A mí lo que me gusta es la vida nocturna, cuando las personas son menos hipócritas y dejan que los dominen sus pasiones.
Yo por eso me voy de antro todos los viernes.
Estoy segura que ahí encontraré lo que tanto busco...
No sólo sexo, también a mi príncipe azul.

martes, 8 de abril de 2008

Diccionario incompleto

Querido Diario:
Ya sé que piensan que soy tonta, pero no es verdad. Sólo me dan flojera ciertas palabras difíciles y como que no me las aprendo.
A veces hasta he ido al diccionario, para que veas que no soy ignorante... ¿o habré ido justo por ignorante?
Como sea, el problema es que no siempre encuentras ahí respuestas... y en ese caso, qué haces, no sabes ni a quien preguntarle. Cuando por fin te animas, resulta que las personas se ponen de todos colores y te contestan cosas incomprensibles.
Así que sigo con la duda ¿tú sabes qué significa "coito"?
Creo que debe ser alguna marca de ropa porque varios me lo han dicho, especialmente cuando estoy desnuda.
Seguiré averiguando. Y empezaré por preguntar si se escribe coyto, o cohito (como la busqué en el diccionario), o coitoh, ay, ni sé.

P.D. Cuando mencioné que seguré averiguándolo, alguien dijo "ojalá no quedes embarazada por tu investigación", y ahora estoy más confundida que nunca.
¿¿¿Tú entiendes algo????

lunes, 24 de marzo de 2008

Qué fácil

Querido Diario:
Hoy encontré el amor.
Escuché en la radio, luego vi en las revistas, después en la televisión a un grupo llamado Sensei-Band.
Y sí, estoy loca por el vocalista, ay, es tan guaaapooo.
Y creo que yo les gustaría porque escuché al comentarista que decía que era uno de esos grupos prefabricados, de plástico.
¡Wow!
Estoy enamorada.

jueves, 20 de marzo de 2008

La plena vacación

Querido diario:
He estado mirando a las personas y, a diferencia de mí, todas saben qué hacer.
Ahora se preparan para salir a la playa. Aún no sé para qué quieren cambiar de lugar, viajar, correr y luego regresar cansados, pero algún día podré ir a la playa y entenderé.
Lo cierto es que debo investigar esto de las vacaciones porque las familias suelen llevan muchos objetos parecidos a mí.
Si quiero encontrar a mi familia, debería empezar por hablar con todos esos objetos de la playa: flotadores, salvavidas, pelotas, hasta sillones inflables.
Seguro son primos lejanos.
¡Iré a buscarlos y luego te cuento!

lunes, 17 de marzo de 2008

Abriendo los ojos a la vida

Es como si siempre hubiera estado guardada en una caja de algún estante.
Y hoy (un buen día) me diera la luz del sol en la cara.
Siempre supe que había nacido para ser alguien, y aquí está la oportunidad.
Por eso decidí registrar todo lo que me suceda en este diario. Así entenderé mejor lo que he hecho bien y mal para convertirme en una mujer de verdad.
No es fácil ser un objeto sexual.
Aunque las personas crean que no me doy cuenta, e incluso que me gusta que me deseen, a veces duele la lujuria. Te hace sentir que no importa lo que sientas, que no cuenta tu voluntad y, mucho menos, tus emociones.
Tienes que permanecer siempre igual, siempre con una sonrisa, siempre con la boca abierta, lista a cumplir fantasías, lista para agradar a los demás a toda hora, según sus deseos.
En fin. Esto es demasiado profundo para mí.
No sé ni de qué revista lo saqué.
Ah, creo que dice algo así en la caja en la que estuve guardada varios meses.
La que garantiza que soy igual a Jena Jameson: con boca y vagina realista.
¡Qué dolor de cabeza da tanto rollo!